ECG del mes octubre 2016

noviembre 3rd, 2016 Posted by Cardiología, Caso clínico, ECG, ECG del mes No Comment yet
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¡Haz tu diagnóstico!

Caniche hembra de 4 años que acude a consulta con disminución del apetito, debilidad, episodios de colapso y pulso débil.

parada-auricular-persistenteDerivación II, 50 mm/s

1. ¿Qué alteraciones se observan en el ECG?
2. ¿Qué causas pueden provocar estas alteraciones?
3. ¿Qué medio de diagnóstico deberíamos de utilizar a continuación?
4. ¿Qué tratamiento debemos instaurar?


1. Lo más llamativo del ECG es la total ausencia de ondas P. Como consecuencia de la ausencia de actividad sinusal, aparece un ritmo de escape regular en la zona de la unión aurículo-ventricular que produce complejos QRS de configuración normal. La frecuencia cardiaca es lenta, de 60 lpm;  el intervalo QT está prolongado y  aparecen además ondas T de gran voltaje y picudas. Tenemos, pues, todos los ingredientes necesarios para hablar de una parada auricular persistente.


2. La causa más habitual de parada auricular persistente es hiperpotasemia. Produce una parada auricular temporal y reversible. Puede ser secundaria a enfermedad de Addison, insuficiencia renal, cetoacidosis diabética, excesiva administración de potasio…
La parada auricular persistente se asocia también a una forma de neuromiocardiopatía primaria que afecta especialmente a determinadas razas (Bobtail, Springer Spaniel, gato Persa…), se observa principalmente en animales jóvenes y puede desencadenar una insuficiencia cardiaca aguda y producir muerte súbita.


3. Ante una parada auricular lo primero que debemos hacer es un ionograma y mirar con atención los niveles de potasio. Dadas las características de la paciente y su sintomatología conviene descartar una posible enfermedad de Addison y realizar, además de una analítica sanguínea completa y de orina, RX/ecografía abdominal y prueba de estimulación con ACTH.


4. La parada auricular no responde a la administración de atropina. La parada auricular temporal por hiperpotasemia se trata disminuyendo los niveles de potasio (suero salino, bicarbonato sódico, dextrosa o insulina). De confirmar la existencia de enfermedad de Addison, se instaurarán además los tratamientos correspondientes.
Cuando se trata de una parada auricular persistente e irreversible, la única solución es la implantación de un marcapasos ventricular permanente si el paciente es sintomático.

Artículo publicado en la revista Argos nº 182

 

 

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