ECG del mes septiembre 2017

octubre 2nd, 2017 Posted by Cardiología, Caso clínico, ECG, ECG del mes No Comment yet
Comparte este artículo en redes sociales
Tweet about this on TwitterShare on Facebook10Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someonePrint this page

¡Haz tu diagnóstico!

Mestizo, macho, 11 años, 8 kilos.

Acude a consulta por dos episodios sincopales relacionados con el ejercicio. Tiene tos desde hace algún tiempo cuando corre. Se ausculta soplo sistólico grado IV/VI, más intenso en el hemitórax izquierdo en el área del choque de punta.

 

  • ¿Cuál es el ritmo y frecuencia del ECG?
  • ¿Qué alteraciones se observan en ondas e intervalos?
  • ¿Cuál es el diagnóstico más probable?
  • ¿Qué tratamiento sería más recomendable en un caso así?

 


1. Pese al aspecto levemente anómalo del trazado, podemos ver claramente la presencia de ondas P positivas que anteceden a cada uno de los complejos QRS, por lo que estamos ante un ritmo sinusal. El ritmo es regular y la frecuencia ronda los 200 lpm, por lo que estamos ante un caso de taquicardia sinusal. Cuando el ritmo es regular es sencillo calcular la frecuencia cardiaca aplicando la fórmula FC=300/Distancia R-R (mm).

 

2. Las ondas P están alteradas, con una anchura de más de 0,04 segundos. A este tipo de ondas se les llama “ondas P mitrale” y constituyen un indicador bastante específico de aumentode la aurícula izquierda. También los complejos QRS son anchos, lo que es indicativo de hipertrofia o dilatación del ventrículo izquierdo.
 El segmento ST está deprimido y la onda T tiene un voltaje superior al 25% de la onda R, lo cual sugiere hipoxia del miocardio o alteraciones electrolíticas.

 

3. Dadas las características del paciente (perro pequeño de edad avanzada), la sintomatología y los hallazgos electrocardiográficos, el diagnóstico más probable es una insuficiencia cardiaca congestiva causada por una degeneración de la válvula mitral (Endocardiosis Valvular Crónica) en fase C según la clasificación de la ACVIM (pacientes con sintomatología clínica y con modificaciones estructurales).
La insuficiencia de la válvula mitral permite la regurgitación de sangre hacia la aurícula izquierda, que con el tiempo se dilata como consecuencia de la sobrecarga de presión y volumen que sufre. Es por este motivo por el que las alteraciones en el ECG que debemos esperar en esta enfermedad son predominantemente izquierdas. Lo mismo sucede con la sintomatología clínica, ya que al fallar la función aurícular izquierda con el tiempo se desarrolla edema pulmonar.
Sería necesario confirmar este diagnóstico mediante radiografías torácicas y/o ecocardiografía.

 

4. Para tratar la ICC se administrará un diurético de asa (furosemida o torasemida) de manera temporal. Se debe instaurar tratamiento de por vida con un iECA combinado con espironolactona para combatir los efectos negativos de la activación del eje renina-angiotensina-aldosterona y pimobendan. Complementariamente, se puede instaurar una dieta hiposódica.

Artículo publicado en la revista Argos nº 191

Comparte este artículo en redes sociales
Tweet about this on TwitterShare on Facebook10Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someonePrint this page

No comments yet. You should be kind and add one!

Leave a Reply

Your email address will not be published.This is a required field!

You may use these HTML tags and attributes:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>