ELECTROCARDIOGRAFÍA BÁSICA PARA AUXILIARES 4

septiembre 4th, 2017 Posted by ATV, Cardiología, ECG, Formación, Veterinaria No Comment yet
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El eje eléctrico

En el capítulo anterior vimos cómo la corriente eléctrica, en circunstancias normales, fluye en una dirección que podemos representar como una flechita que va desde arriba a la derecha hasta abajo a la izquierda. Esa flechita es el vector que representa la suma de todos los fenómenos eléctricos que suceden en el corazón en un latido.

Pero, ¿qué pasa si se nos dilata el corazón? Pues que la corriente eléctrica tiene que propagarse por un camino diferente y, por tanto, ese vector (el eje eléctrico) se desplaza. Si la dilatación la tenemos en el lado izquierdo, la flechita se moverá hacia la izquierda (recuerda, en el diagrama, que vemos de frente, es nuestra derecha), es decir: nos encontramos con un levoeje. Si es en la derecha, nos hallamos ante un dextroeje (en el diagrama veremos el desplazamiento a nuestra izquierda).

La desviación del eje eléctrico es un criterio de cardiomegalia que puede sugerir el agrandamiento de uno de los ventrículos, pero tampoco hay que tomárselo con una precisión suiza. El eje puede variar un poquito por cosas tan bobas como la postura del animal durante la realización del ECG.

El eje eléctrico se mide en grados y hay unos valores establecidos: para un perro, el rango normal va de +40º a + 100º y, para un gato, de 0º a +160º. ¿Cómo calculamos el eje eléctrico de nuestro perro a partir de su ECG?

El método más exacto y sencillo es el de Tilley, que tuvo la amabilidad de diseñar unas tablas de valores que nos facilitan muchísimo la vida. Para calcular el eje con este sistema necesitaremos fijarnos en las derivaciones I y III.

  1.    En derivación I, contamos todos los cuadraditos positivos del complejo QRS (por ejemplo, 10 cuadrados positivos de la onda R). Luego contamos todos los cuadraditos negativos del complejo (por ejemplo, 4 cuadrados negativos de la onda Q y 2 de la onda S = 6). Sumamos ambos valores: (+10) + (-6) = +4.
  2.    Hacemos lo mismo en la derivación III y obtenemos, por ejemplo, un valor de +8.
  3.    Vamos a nuestras tablas de Tilley: hay 4, en función de si los valores obtenidos en las derivaciones I y III son positivos, negativos, o uno de cada. En el ejemplo que estamos poniendo, tenemos que irnos a la tabla “I positivo y III positivo”.
  4.    Ponemos el dedito en el 4 de la derivación I y bajamos hasta el 8 de la derivación III (como en el juego de Hundir la Flota) y nos sale un valor de +71º: ese es el eje eléctrico de nuestro perro. ¡Todo normal!

No te pierdas el próximo capítulo, donde aprenderemos las técnicas para hacer un electrocardiograma perfecto.

 

Laura Gonzalo

 

Artículo publicado en Ateuves nº 66.

 

 

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