INSUFICIENCIA CARDIACA CONGESTIVA PARA AUXILIARES: DESVELANDO EL MISTERIO (II)

febrero 8th, 2016 Posted by ATV, Cardiología, Formación, Veterinaria 2 comments
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Capítulo 2: Mecanismos de compensación y hormonas malvadas

En el capítulo 1 ya adelantamos que, cuando se reduce el gasto cardiaco, el organismo pone en marcha una serie de mecanismos de compensación. Estos mecanismos ayudarán durante un tiempo a controlar la situación, pero a la larga fracasarán estrepitosamente y agravarán el problema. En este nuevo capítulo vamos a ver en qué consisten exactamente dichos mecanismos.

Primeras medidas: aplicando la mecánica básica

Lo primero que va a suceder es que el Sistema Nervioso Simpático, que atendió mucho en clase de Física, va a liberar catecolaminas con el fin de producir dos efectos: vasoconstricción venosa y arterial y aumento de la frecuencia cardiaca. El cuerpo, en su infinita sabiduría, piensa:

  • “Si reduzco el tamaño de las venas, más retorno venoso y por tanto más volumen de llenado (precarga). Así mantendré el gasto cardiaco”.
  • “Si reduzco el tamaño de las arterias, más presión sanguínea y por tanto mantendré la irrigación de los tejidos”.
  • “Y si a cada latido expulso una cantidad de sangre y esa cantidad no es suficiente, pues aumento la cantidad de latidos por minuto”. Es una respuesta de lo más lógica, pero ya os podéis imaginar que una situación de taquicardia sostenida en el tiempo no puede ser buena para el miocardio, sometido a un esfuerzo extra para el que no está diseñado.

 

El eje del Mal

Pero lo gordo de verdad viene unos días después, cuando se activa un complejo mecanismo hormonal al que yo llamo “El eje del Mal” y los libros eje renina-angiotensina-aldosterona”,  y que es una cascada de despropósitos. Resulta que en el riñón hay una estructura llamada aparato yuxtaglomerular, que controla el funcionamiento de las nefronas y que tiene el superpoder de detectar las variaciones de la presión sanguínea. Cuando baja el gasto cardiaco, baja la presión y el aparato yuxtaglomerular reacciona liberando la hormona renina.

Y lo que pasa a continuación parece una guerra de brujas enfadadas con varitas, transformando a la gente en cosas en una escalada de violencia que acaba fatal. La renina se encuentra con el angiotensiógeno, que es una sustancia tranquilota que estaba por ahí suelta sin molestar a nadie, y lo transforma en angiotensina I. La angiotensina I tampoco hace nada reseñable, hasta que se encuentra con la Enzima Convertidora de Angiotensina (ECA) y es transformada en angiotensina II. Ésta última ya sí que es mala: se dedica a aumentar aún más la vasoconstricción, a modificar la anatomía cardiaca y a liberar a la bruja más mala del reino: la aldosterona.

bruja

A estas alturas te estarás preguntando qué hace la aldosterona para haberse ganado tan mala fama. No te pierdas el próximo capítulo, donde desvelaremos los oscuros secretos de la malvada hormona y aprenderemos estrategias para tratar la ICC.

 

Laura Gonzalo

 

Versión del artículo publicado en Ateuves nº 60

 

 

 

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[…] te pierdas el próximo capítulo, con el que aprenderemos cómo actúan exactamente esos mecanismos de compensación y qué […]

[…] el capítulo 1 y en el capítulo 2 vimos cómo la disminución del gasto cardiaco desencadena un “eje del mal” que provoca la […]

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